| Ante la utopнa cooperativista |
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| viernes, 24 de octubre de 2003 | |
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Oyendo a Chбvez en uno de sus programas dominicales, reflexionбbamos sobre sus afirmaciones, y nos pareciу pertinente escribir algunas lнneas sobre el tema de las cooperativas y la llamada “economнa social”. Esto nos parece necesario para abrir un de
Artнculo publicado originalmente en Aporrea
Oyendo a Chбvez en uno de sus programas dominicales, reflexionбbamos sobre sus afirmaciones, y nos pareciу pertinente escribir algunas lнneas sobre el tema de las cooperativas y la llamada “economнa social”. Esto nos parece necesario para abrir un debate en el seno de los jуvenes luchadores obreros y populares, que se han bautizado en las aguas de la lucha social y polнtica durante los ъltimos aсos en el contexto del proceso revolucionario que vive nuestro paнs. Desde hace algъn tiempo hemos estado pensando sobre algunas de las ideas polнticas y econуmicas que guнan al actual gobierno. Conceptos como “economнa social”, “autogestiуn”, “cogestiуn”, y en especial, el “cooperativismo”, en el бmbito econуmico, y otras como “participaciуn” o “ciudadanнa”, en el terreno polнtico, las cuales forman parte del andamiaje ideolуgico del gobierno del presidente Chбvez. Estas ideas no son de su exclusividad, ni mucho menos una creaciуn original del chavismo. Tampoco son conceptos nuevos, aunque algunos lo crean asн. Tienen una larga data, y son parte del debate teуrico de la izquierda desde el siglo XIX. Forman parte de una corriente internacional dentro de la izquierda contemporбnea. Son el “nuevo reformismo” de la era de la globalizaciуn capitalista, que de nuevo sуlo tiene el discurso y cuya mejor expresiуn es el Foro de Porto Alegre, y algunas de las organizaciones e individuos que allн se dan cita anualmente. Dentro de esta corriente de pensamiento de “izquierda”, deben incluirse a intelectuales contemporбneos como Toni Negri y su Imperio, John Holloway y su libro Cambiar el mundo si tomar el poder, o Paul Virno con su Gramбtica de las multitudes, concepto tambiйn desarrollado por Negri. En rigor, se trata de una vasta corriente de pensamiento de la izquierda reformista global, cuyas ideas-fuerza dominantes cuestionan la existencia del imperialismo; hacen desaparecer de un plumazo la lucha de clases e incluso la existencia misma de las clases, suplantada por una supuesta “ciudadanнa de multitudes” que desdibuja el conflicto y los antagonismos interclasistas; pregonan el “horizontalismo” y el “autonomismo”, como las bases de una utуpica “democracia participativa” e imaginan la posibilidad de que a travйs de estos mecanismos la “multitud” podrнa ir ganбndole progresivamente espacios al capital a travйs de la “economнa social”, con instrumentos como las “cooperativas”, o la “cogestiуn”, no casualmente muy en boga en estos momentos en nuestro paнs. De tal forma que el chavismo es en Venezuela la expresiуn concreta de esa corriente que algunos han denominado de la “ciudadanнa global”. En este artнculo nos vamos a referir especнficamente a las cooperativas, y en otros, analizaremos otros conceptos. El carбcter del capitalismo: competencia, ganancia y mбs ganancia El capitalismo, como modo de producciуn y sistema de relaciones sociales y econуmicas entre los seres humanos, se caracteriza por su necesidad de expansiуn y extensiуn a todos los rincones del planeta y de la sociedad mundial. Ya en el Manifiesto Comunista, Marx planteaba, al referirse al carбcter internacional del sistema y de la burguesнa: ”Espoleada por la necesidad de dar cada vez mayor salida a sus productos, la burguesнa recorre el mundo entero. Necesita anidar en todas partes, establecerse en todas partes, crear vнnculos en todas partes”. El capitalismo tambiйn se caracteriza por una ley de hierro: El motor que guнa e impulsa su funcionamiento es la ganancia. La producciуn no se desarrolla para satisfacer las necesidades humanas, ni siquiera las de los propios capitalistas, sino para aumentar las ganancias que le permitan a estos sobrevivir en la competencia nacional e internacional con otros capitalistas. En la economнa capitalista la producciуn depende en gran medida de la extensiуn y de la capacidad de compra del mercado, de allн la urgencia de los capitalistas por no dejar ningъn espacio sin su presencia, por estar en todos los confines del planeta. Como consecuencia de la competencia feroz entre todos los capitalistas, el control absoluto del proceso de producciуn por parte del capital, es decir, la explotaciуn despiadada de los trabajadores, se convierte asн en una condiciуn sine qua non para la supervivencia de cada empresa y cada capitalista individual. Este control del proceso de producciуn por parte de la burguesнa se expresa de varias maneras, a saber: 1. Intensificaciуn del trabajo 2. La jornada diaria de trabajo se prolonga o acorta, segъn la situaciуn del mercado 3. Dependiendo tambiйn del mercado, en ocasiones se contrata mбs personal y en otras se despide (desempleo) 4. Se reduce el salario y se recortan los beneficios socioeconуmicos de los trabajadores Es decir, el empresario utiliza todos los mйtodos posibles para maximizar sus ganancias. Y apelarб a todos los recursos en la competencia despiadada con los demбs capitalistas. Esto se puso de manifiesto en nuestro paнs despuйs del paro de diciembre y enero pasados. Como consecuencia de su participaciуn en el paro golpista convocado por Fedecбmaras y la CTV, йstos han tratado de hacer caer las pйrdidas que les ocasionу esta aventura, sobre los hombros de los trabajadores. Las serias dificultades causadas a nuestra principal industria (PDVSA), y el efecto devastador ocasionado a la economнa, la cual cayу un 29% durante esos dos meses, ha sido la justificaciуn de muchos empresarios para proceder a despedir trabajadores, reducir salarios manteniendo la misma jornada de trabajo, otorgar “vacaciones” no pagadas, declararse fraudulentamente en quiebra y cerrar empresas. Las cooperativas: islas socializadas en un mar capitalista En ese marco de competencia desenfrenada, donde todo vale para lograr que una empresa pueda sobrevivir en la jungla capitalista, guiada por la persecuciуn tenaz de la ganancia, las cooperativas son pequeсas islas, unidades de producciуn socializada en medio del mar capitalista. Como decнa Marx en El Capital: …“representan los primeros brotes de una forma nueva dentro de la antigua, aun cuando reproducen naturalmente, y deben de reproducir siempre, en su organizaciуn actual, todas las insuficiencias del sistema dominante”. Como dijera Rosa Luxemburgo, las cooperativas son una forma hнbrida en medio del capitalismo. Es decir, estas son unidades de producciуn socializada de carбcter marginal, las cuales deben sobrevivir en el seno de una economнa-mundo capitalista, reproduciendo todas las imperfecciones y taras del mismo. En un sistema con las caracterнsticas antes mencionadas, los trabajadores organizados en cooperativas de producciуn: “Estбn obligados a tomar para sн el papel de empresarios capitalistas, contradicciуn que ocasiona el fracaso de las cooperativas de producciуn, las cuales devienen en empresas capitalistas puras o terminan por disolverse, si sigue el predominio de los intereses de los trabajadores”. Esta situaciуn puede generar dos posibilidades, O se convierten en capitalistas, explotando tan despiadadamente a sus integrantes como cualquier otro empresario –bajando salarios, despidiendo, intensificando el trabajo, aumentando la jornada-, para poder competir con йxito contra los capitalistas individuales, incluso contra otras cooperativas, o intentan funcionar manteniendo los intereses econуmicos de los trabajadores –espнritu inicial que guнa a las cooperativas- lo cual significarб que se disolverбn arrolladas por la competencia de los empresarios capitalistas, e incluso por otras cooperativas que optaron por lo primero. En otras palabras, el pez grande se comerб a los chicos. Es decir, las cooperativas dentro del capitalismo deben jugar con las reglas del mismo, desvirtuando su razуn de ser original, o estбn condenadas a desaparecer. Las cooperativas de producciуn y el mercado Las cooperativas productivas sуlo podrнan sobrevivir en el capitalismo eliminando artificialmente las leyes de la libre competencia, lo cual es utуpico y en sн mismo contradictorio. Las cooperativas de productores deberнan asegurar un mercado constante, es decir, deberнan contar de antemano con un espectro de consumidores mбs o menos amplio y permanente. Esto se podrнa lograr mediante el establecimiento de cooperativas de consumidores, lo cual tiene grandes limitaciones. De tal modo que la existencia y йxito de las cooperativas de producciуn estarнan determinados por las limitaciones de las cooperativas de consumidores. Esto reducirнa las posibilidades de existencia de las cooperativas de producciуn y de consumo a mercados locales muy reducidos y a la producciуn de artнculos para la satisfacciуn de necesidades inmediatas. Tanto unas como otras estarнan excluidas de las grandes ramas de la producciуn capitalista, caracterizadas por un alto valor agregado tecnolуgico, tales como: la petrolera, la aeronбutica, la automotriz, la siderъrgica, la cibernйtica e informбtica, la de telecomunicaciones, biotecnolуgica, robуtica y otras. Y coincidimos con la misma Rosa Luxemburgo cuando afirma: “Por esta sola razуn…las cooperativas en el campo de la producciуn no pueden ser consideradas seriamente como instrumentos de una transformaciуn social general”. Y esto lo decнa Rosa Luxemburgo en 1907!!!. Cuando aъn el sistema estaba muy lejos de llegar a los niveles de concentraciуn del capital y de desarrollo tecnolуgico como el actual. Si esto era cierto en esa йpoca, si las cooperativas no tenнan ninguna posibilidad de йxito a comienzos del siglo XX, mucho menos lo pueden tener en la era del capitalismo transnacionalizado, donde 200 grandes empresas controlan la cuarta parte de la producciуn mundial. En realidad, no son 200, sino 10 grandes transnacionales !!! las cuales en 1994 obtuvieron beneficios por 34.800 millones de dуlares, casi lo mismo que las 190 restantes, que lograron utilidades por 38.600 millones de dуlares. Entonces, nos preguntamos, en un sistema capitalista con estos niveles de centralizaciуn del capital, donde quien gobierna no es el mercado sino las grandes transnacionales con el apoyo de sus Estados їes posible la sobrevivencia en un paнs subdesarrollado de cooperativas marginales, incapaces de acceder a las principales ramas de la producciуn capitalista? Entendemos a los trabajadores cuando ven en las cooperativas una posibilidad de redenciуn econуmica, de inclusiуn social y bienestar. En el contexto de la crisis del sistema capitalista, del cierre de fбbricas, de desempleo y bajos salarios, esta creencia no hace otra cosa que evidenciar el agotamiento del modelo econуmico basado en la explotaciуn de la fuerza de trabajo, asн como un importante avance en la conciencia de los trabajadores, que comienzan a pensar en la posibilidad de organizar a la sociedad de una forma distinta, donde ellos no estйn atados a un patrono y a la venta de su fuerza de trabajo. En una sociedad donde los trabajadores tengan el control de los medios productivos. En cierta forma, esta actitud refleja un progresivo avance hacia la independencia de los trabajadores como clase y a la solidaridad entre ellos. Las cooperativas: un escalуn en la lucha por el socialismo Siendo avances logrados por la lucha de los trabajadores, la cogestiуn y las cooperativas no resuelven estratйgica e histуricamente los problemas generados por el capitalismo. Los entendemos como conquistas arrancadas a la burguesнa en la lucha por la emancipaciуn de la clase obrera y los pueblos. En esa medida, acompaсamos a los trabajadores en su experiencia con las cooperativas, entendidas como avances progresivos en su lucha contra el capital, la burguesнa y el imperialismo, pero les decimos: “Esto no es suficiente, es necesario continuar avanzando. No es posible lograr la emancipaciуn de los trabajadores y del conjunto del pueblo explotado y oprimido arrancбndole pequeсos espacios al capital. Las cooperativas son sуlo paсitos calientes que no resuelven el problema de fondo. De allн que sea necesario continuar la lucha por el establecimiento del control obrero de las empresas y por la expropiaciуn de los capitalistas”. Sуlo a travйs de la lucha por el control obrero de las industrias, fбbricas y comercios, y en la perspectiva del establecimiento de un genuino y verdadero GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO, preбmbulo del socialismo, serб posible lograr la emancipaciуn definitiva de los explotados y oprimidos. Miguel Бngel Hernбndez Arvelo. Profesor de la Escuela de Sociologнa-UCV |