| Hace Cuarenta aсos del lanzamiento de MILITANT |
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| sбbado, 09 de octubre de 2004 | |
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Este mes se cumplen cuarenta aсos del lanzamiento de Militant. Su posterior evoluciуn no tiene paralelo en la historia de los grupos de izquierda en Gran Bretaсa o internacionalmente. De un minъsculo grupo sin recursos, se convirtiу en la tendencia t
Este mes se cumplen cuarenta aсos del lanzamiento de Militant. Su posterior evoluciуn no tiene paralelo en la historia de los grupos de izquierda en Gran Bretaсa o internacionalmente. De un minъsculo grupo sin recursos, se convirtiу en la tendencia trotskista mбs importante de Gran Bretaсa desde la fundaciуn de la Oposiciуn de Izquierdas de Trotsky.
En su punto бlgido, a finales de los aсos ochenta, Militant era un nombre conocido por todo el mundo. Todos conocнan la existencia de la Tendencia Militant, no sуlo en Gran Bretaсa sino tambiйn internacionalmente. Controlaba las Juventudes Socialistas del Partido Laborista, tenнa una gran influencia dentro del Partido Laborista y en los sindicatos, con mбs de cincuenta concejales, tres parlamentarios, un compaсero en le Ejecutiva Nacional del partido, ademбs de un miembro en el Consejo General de la TUC. Dirigimos el Ayuntamiento de Liverpool en la batalla contra el gobierno tory y tambiйn la fuerte campaсa multimillonaria contra el Poll-tax, que finalmente acabу con el gobierno Thatcher. Fueron conquistas extraordinarias pero que comenzaron con un grupo muy pequeсo. En 1988 la tendencia tenнa mбs de 8.000 militantes, sedes regionales y nacionales, asн como 200 liberados -mбs que el Partido Laborista-. El periodista de investigaciуn Michael Crick describiу a Militant como el quinto partido polнtico mбs grande de Gran Bretaсa. Esto no estaba muy alejado de la realidad. Como consecuencia de nuestro йxito, provocamos la feroz oposiciуn de la clase dominante y sus agentes de derechas dentro del movimiento laborista, que realizaron la mayor caza de brujas contra los seguidores del marxismo desde los aсos veinte. La creciente influencia de Militant en el Partido Laborista fue considerada por los estrategas del Capital como el mayor peligro para el sistema capitalista. La clase dominante ignorу (y aъn ignora) a los grupos sectarios disidentes situados en los mбrgenes del movimiento obrero, pero a йstos pueden ignorarlos. Al final, sin embargo, Militant fue destruida desde dentro, como resultado de las perspectivas y polнticas equivocadas adoptadas por una parte de la direcciуn. Es imperativo aprender las lecciones de todo esto porque el que no aprende de la historia siempre estarб condenado a repetirla. Comienzos modestos Militant tuvo unos comienzos extremadamente modestos. Comenzу como un mensual con unas cuantas libras en el banco, una mбquina de escribir, una oficina compartida y sin liberados. Pero tenнamos algo mбs importante que dinero y recursos materiales. Tenнamos ideas, perspectivas y polнticas, aplicamos unos mйtodos correctos y estбbamos enraizados firmemente en las organizaciones de masas de la clase obrera. Esto estuvo garantizado sobre todo por Ted Grant, el fundador e inspirador de Militant y el arquitecto de todos sus йxitos. El periуdico se creу como iniciativa de Ted Grant, junto con Jimmy Deane, Arthur Deane y un pequeсo grupo de seguidores que habнan defendido las ideas del marxismo durante los oscuros aсos cincuenta. Estos compaсeros contaban con un largo pedigrн dentro del movimiento trotskista. Ted fue el fundador y principal teуrico de la Workers International League (WIL) y despuйs del Partido Comunista Revolucionario. Despuйs de la ruptura del PCR en 1949 un pequeсo grupo entrу en el Partido Laborista y publicу una revista llamada International Socialist y mбs tarde Socialist Fight, ambas editadas por Ted. La principal tarea de estos aсos fue defender el programa, la teorнa, las tradiciones y los mйtodos del genuino marxismo o trotskismo, contra el oportunismo y el ultraizquierdismo. La Socialist Labour League de Gerry Healy, un grupo ultraizquierdista, se habнa escindido del Partido Laborista en 1959, declarando su intenciуn de construir un partido revolucionario de masas. Sin embargo, en 1960, la direcciуn laborista, dбndose cuenta de la necesidad de ganar a la juventud en las elecciones, creу las Juventudes Socialistas. Healy, viendo una oportunidad, enviу un grupo significativo de sus fuerzas a las Juventudes Socialistas para controlarlas. Las acciones de los ultraizquierdistas demostraron ser un desastre absoluto. La mayorнa de Healy en las Juventudes Socialistas inmediatamente buscaron una colisiуn frontal con la direcciуn laborista, provocando la prohibiciуn en 1961 de su periуdico Keep Left y una serie de expulsiones. Sin perspectiva ni comprensiуn de cуmo trabajar dentro del Partido Laborista, los healyistas emprendieron un ultraizquierdismo salvaje combinado con el gamberrismo, buscando provocar a la menor oportunidad el enfrentamiento y la expulsiуn. Por supuesto que estas acciones sirvieron de pretexto a la burocracia de Transport House y lanzaron sobre las narices de los trabajadores laboristas el tufo del “trotskismo”. [Nota: Transport House era donde se encontraba la sede nacional del Partido Laborista en aquella йpoca]. Se suspendieron las reuniones del comitй nacional de las Juventudes Socialistas. De los 11 miembros del comitй nacional, los seguidores de Socialist Fight sуlo tenнan a uno. Peter McCallum de Swansea, que junto con los de Merseyside, Bringhton y Londres, eran los ъnicos apoyos nacionales que tenнa Ted Grant. En este momento el nъmero de los seguidores de Ted en Gran Bretaсa era aproximadamente de 40 o 60 compaсeros, muchos menos que sus principales competidores polнticos, el SLL de Healy o el grupo de Tony Cliff, los Socialistas Internacionalistas (SWP), que defendнan la teorнa del capitalismo de estado en Rusia. Si hay que decir la verdad estos aсos constituyeron el punto mбs bajo en la suerte de la tendencia de Grant. El grupo no tenнa dinero, ni aparato, ni centro, ni liberados o periуdico. Lo ъnico que tenнa la tendencia eran las ideas y los mйtodos del marxismo. Sin embargo, este siempre es el factor decisivo, como ha demostrado toda la historia, tanto antes como despuйs. El lanzamiento de Militant Fue esta desoladora situaciуn la que llevу a tomar la decisiуn en el verano de 1964 de no volver a publicar Socialist Fight, sino lanzar un nuevo periуdico dirigido a las juventudes laboristas. En una pequeсa reuniуn del comitй de la tendencia en Londres, en abril de 1964, se decidiу “autorizar a Ted Grant a negociar las premisas con el ILP”. Un mes mбs tarde estбbamos “calculando los costes” e intentando conseguir un local de alquiler. Con probable elecciуn de un gobierno laborista los planes eran agruparse lentamente para el lanzamiento de un nuevo periуdico en el otoсo. Todo lo que necesitбbamos era dinero, que recogнamos poco a poco hasta que tuvimos suficiente para publicar el primer nъmero. Como ocurre siempre en cualquier nueva aventura, йsta provocу un debate vivo sobre el nombre del nuevo periуdico. La elecciуn estaba limitada por los otros competidores. Finalmente se eligiу el nombre de Militant, aсadiendo la frase: “Por el movimiento obrero y la juventud”, la fecha de lanzamiento era octubre de 1964. El primer nъmero era un mensual en blanco y negro de ocho pбginas, pero rбpidamente quedу reducido a cuatro pбginas debido a los problemas econуmicos. En el primer nъmero lanzбbamos una campaсa para conseguir 500 libras de Fondo de Lucha, en el primer aсo sуlo conseguimos 150 libras. “Echar a los tories, pero el laborismo debe aplicar una polнtica socialista”, йsta era la consigna de la portada que caracterizarнa el tono de Militant en estos aсos. La primera editorial decнa lo siguiente: “La tarea es llevar el mensaje del marxismo a las filas del movimiento obrero y a sus jуvenes. Hay espacio para todas las tendencias en el movimiento obrero incluida la izquierda revolucionaria. Sobre todo, la tarea es reunir a los elementos mбs conscientes del movimiento obrero para explicar pacientemente la necesidad de esta polнtica sobre la base de la experiencia y los acontecimientos. Militant se esforzarб para reunir seriamente los datos y argumentos que sirvan de municiуn para esta lucha y para rearmar al movimiento obrero. Sobriamente esperamos presentar un anбlisis marxista, ya sea en las luchas industriales, en las crisis de vivienda o en la crisis del Congo, por dar algunos ejemplos aleatorios, sugiriendo soluciones en interйs de la clase obrera. Lo mбs importante es que deseamos decir la verdad a la clase obrera, frente a las mentiras y las exageraciones de la clase capitalista y las medias verdades de la burocracia laborista”. Desgraciadamente, poco despuйs, por presiones personales, financieras y laborales, Jimmy Deane tuvo que irse al extranjero. A pesar de su larga ausencia, Jimmy siguiу siendo un compaсero comprometido y amigo нntimo de Ted, y seguidor de Socialist Appeal hasta su muerte hace dos aсos. La marcha de Jimmy hizo necesario traer a alguien de las provincias para que ayudara con el periуdico y fortaleciera el aspecto organizativo del trabajo. Este papel lo cumpliу Peter Taaffe, que en ese momento era un joven prometedor de Birkenhead, llegу a Londres en el verano de 1965 para convertirse en liberado. Taaffe trabajу enйrgicamente junto a Ted Grant durante casi treinta y cinco aсos y, con sus considerables cualidades organizativas, sin duda jugу un papel significativo en la construcciуn de la tendencia. Pero aunque formalmente era el editor del periуdico, la lнnea polнtica siempre recayу sobre Ted, que polнticamente superaba a todos los demбs. Nunca se cuestionу quien era el lнder polнtico de Militant. El propio Peter Taaffe en enero de 1988 escribнa: “Ted Grant, [...] en ese momento era -y siguen siendo- el principal lнder y teуrico del trotskismo en Gran Bretaсa”. (El subrayado es mнo). No podнa haber escrito otra cosa. Nadie que estuviera activo en Militant dudу de que Ted era nuestro dirigente y teуrico mбs excepcional. Sin embargo, sуlo tres aсos despuйs, Taaffe comenzу a adoptar un tono bastante diferente. A parte de insistir en el papel central de la teorнa y formaciуn de cuadros, Ted garantizу que la orientaciуn del periуdico estuviera firmemente dirigida hacia las organizaciones de masas, particularmente hacia el Partido Laborista y los sindicatos. Insistнa en que debнamos evitar el estridente ultraizquierdismo de las sectas y defendнa el punto de vista marxista de una manera sobria, insistiendo firmemente en los “hechos, las cifras y los argumentos”. Sin hacer ninguna concesiуn de principios, el periуdico expresaba las ideas del marxismo con un lenguaje que pudiera ser comprendido por los militantes del Partido Laborista, sindicalistas y jуvenes. En palabras de Lenin, nuestra consigna era “explicar pacientemente” las ideas y tareas fundamentales a las que se enfrentaba el movimiento obrero. Los ultraizquierdistas y el laborismo Militant se opuso al aventurerismo de los healystas que destruyу las Juventudes Socialistas oficiales. En 1965 la burocracia cerrу definitivamente la conferencia de las Juventudes Socialistas, mientras que los healystas se llevaron todo lo que pudieron del Partido Laborista con el objetivo de crear unas Juventudes Socialistas independientes. Estas payasadas ultraizquierdistas destruyeron la organizaciуn juvenil del laborismo que cayу en manos del ala de derechas y la burocracia. La burocracia laborista despuйs reorganizу la organizaciуn juvenil, despojada de sus derechos y cambiу su nombre por el de Juventudes Socialistas del Partido Laborista (YLPS). En aquella йpoca el gobierno Wilson estaba aplicando una polнtica de derechas provocando un gran malestar entre los trabajadores, la base del partido y los sindicatos. Algunos grupos de mineros hablaban abiertamente de la desafiliaciуn, era una situaciуn bastante similar a la actual. En unos pocos aсos los otros grupos de izquierda -como el grupo de Cliff (ahora SWP) y la minъscula secta mandelista, el IMG- abandonaron el Partido Laborista en lo que era una clara muestra de impaciencia ultraizquierdista y emprendieron la tarea de crear partidos revolucionarios de “masas” en las nubes. Fuimos el ъnico grupo que nos mantuvimos firmes. A pesar de las dificultades tenнamos la perspectiva de que las cosas cambiarнan y que se desarrollarнa la izquierda dentro del partido. Por supuesto, las sectas nos acusaron de capitular ante el reformismo, de esperar los acontecimientos y otras cosas por el estilo. Pero no sуlo les ignoramos sino que continuamos con el trabajo. Respondimos por anticipado a sus estupideces. En agosto de 1966 Ted escribiу una obra llamada Una contribuciуn sobre el ultraizquierdismo donde podemos leer lo siguiente: “Para ellas [las sectas] es suficiente con lanzar ultimбtum a la clase obrera, los sindicatos, el Partido Laborista, las Juventudes Socialistas... dan a la clase obrera las уrdenes para ponerse en marcha. Y cuando los trabajadores y los militantes pasan de ellos, se “desquician”, denunciando a todos aquellos que luchan, prбcticamente, por un programa revolucionario consistente y una polнtica basada en los principios de Lenin, como los centristas, esquiroles y ‘pablistas’. La experiencia ha enseсado a los compaсeros britбnicos que aquellos que hoy gritan mбs alto sobre las traiciones, las entregas, las falsificaciones de izquierdas, etc., son precisamente aquellos ‘revolucionarios’ que en lo mбs hondo de las profundidades eran entristas. Los ‘anti-pablistas’ de hoy eran en realidad los mбs histйricos de los ‘pablistas’ de ayer. Aquellos que en el pasado se negaron a criticar a Nye Bevan porque eso ‘alterarнa nuestras relaciones con Tribune’ son las mismas personas que ahora denuncian a Tribune como el principal enemigo, y reservan su fuego principal, no -Ў Dios me libre!- para el enemigo capitalista, los tories o incluso los dirigentes del ala de derechas laborista, sino para los ‘falsificadores de izquierdas’ y por supuesto, los ‘pablistas’ Marx dijo que la historia se repite al principio como una tragedia y despuйs como una farsa. El Tercer Perнodo de Healy con su teorнa de la ‘traiciуn permanente’ es absolutamente ajeno, no sуlo al marxismo y al trotskismo, sino tambiйn al movimiento obrero. Se ha dicho mucho sobre la supuesta tendencia al ‘marxismo contemplativo’, ‘esperar los acontecimientos’ etc., La tarea a la que se enfrentan hoy los marxistas ciertamente no es esperar a la historia, ni siquiera para esa cuestiуn de la historia ‘violada’, en la prбctica, es prepararse para la historia, para los grandes acontecimientos histуricos. De nuevo, no por la propaganda abstracta, ni dentro ni fuera del Partido Laborista y los sindicatos, sino por la participaciуn consciente en las luchas que quedan por delante. Las verdaderas perspectivas del movimiento de masas, como se ha explicado, es el crecimiento inevitable de un ala de izquierdas. El deber de nuestro movimiento es participar y prepararse para estos acontecimientos con la crнtica positiva, no sуlo de los dirigentes del ala de derechas, sino, por supuesto, de la incapacidad y las traiciones inevitables, no sуlo del ala de derechas antes mencionada, sino de los ‘izquierdistas’ (por ejemplo, Tribune, Cousins, etc.,). Pero mientras se prepara a los cuadros explicбndoles esta perspectiva, es necesario comprender que las masas en las primeras etapas se moverбn hacia el reformismo de izquierdas confuso y el centrismo. Participando plenamente en este movimiento de ruptura con los reformistas de derechas, nuestra tendencia serб capaz de llegar a los oнdos, no sуlo de los militantes, sino tambiйn de los miles de militantes de trabajadores que estбn girando a la izquierda”. El Grupo de Sussex Una de las бreas claves para Militant era Brighton, que rбpidamente se convirtiу en la mбs fuerte despuйs de Londres y Merseyside. El grupo de Sussex fue creado por Alan Woods, que se habнa unido a Militant en Swansea en 1960 y se habнa ido a estudiar a la universidad de Sussex en octubre de 1963. Ganу a Bob Edwards y Roger Silverman y fue capaz de establecer rбpidamente a su alrededor un grupo de estudiantes y a partir de ahн Militant se extendiу a la misma ciudad. Alan pronto fue elegido para la direcciуn nacional, donde jugу un papel clave hasta que fue enviado a Espaсa en 1976 para construir Militant en unas condiciones difнciles de clandestinidad. No hay absolutamente ninguna duda sobre el papel clave que jugaron los compaсeros de Brighton en aquella йpoca. Su trabajo realmente sirviу para sostener la tendencia en estos difнciles aсos y se convirtiу en un ejemplo para el resto del paнs. Un aсo antes del lanzamiento de Militant ya estaban editando un periуdico marxista quincenal, Perspectives, asн como la revista trimestral de la Sociedad Socialista, Spark, que durante un tiempo sirviу de revista teуrica nacional de Militant y otras publicaciones, incluidos panfletos importantes como Perspectivas Mundiales, Contra la corriente, La teorнa marxista del estado y otros mбs. Un informe del Comitй de Redacciуn de mayo de 1965 dice lo siguiente: “Brighton jugу un gran papel tanto econуmica como polнticamente en el perнodo pasado”. Alan consiguiу formar a una capa de estudiantes y trabajadores que en el siguiente perнodo se convertirнan en dirigentes de Militant. No menos importantes fueron los logros conseguidos en la Uniуn de Juventudes Comunistas, en 1966 toda la militancia activa estaba a nuestro alrededor y mбs tarde se uniу a Militant Jim Brookshaw, el antiguo presidente nacional de la UJC. El йxito de Sussex nos permitiу extender la influencia de Militant a otras zonas. “Los compaсeros de Brighton han regresado a sus diferentes zonas hasta el final de las vacaciones, aunque varios compaсeros se quedarбn en la zona y continuarбn las reuniones de los grupos”, esto es lo que decнa un informe estatal de julio de 1966. “Se espera que el prуximo aсo dos compaсeros trabajen en Notts y otros se vayan a zonas del paнs donde no tenemos nada hasta la fecha. No es la idea de ‘exportar la revoluciуn’, sino que es una forma de entrar en contacto con nuevos elementos... Su trabajo en el Fondo de Imprenta tendrб un ritmo mбs ajustado para todos los demбs grupos”. El trabajo en Sussex abriу la puerta para nuestro trabajo estudiantil a escala nacional, pero tambiйn jugу un papel clave en el trabajo en el Partido Laborista. El comitй del PL de Brighton Kemptown se convirtiу en un feudo debido a este trabajo, presentando regularmente resoluciones marxistas en la Conferencia Anual del Laborismo y enviando a Ray Apps como delegado. Finalmente, un seguidor de Militant, Rod Fitch, fue elegido como candidato parlamentario aunque no consiguiу el escaсo. Previsiуn y sorpresa Trotsky dijo que la teorнa es la superioridad de la teorнa sobre la sorpresa. Los grupos ultraizquierdistas que abandonaron el Partido Laborista no tenнan teorнa ni perspectiva, y por consiguiente se quedaron con la boca abierta cuando la situaciуn cambiу, algo que nosotros sabнamos que sucederнa. Frente a eso la situaciуn parecнa desoladora. Nuestro principal terreno de trabajo era la juventud y las cosas iban un poco mal. Despuйs del caos provocado por los ultraizquierdistas en 1965, la organizaciуn de las Juventudes Socialistas cayу de forma dramбtica. Desde entonces los miembros del Comitй Nacional de las Juventudes Socialistas fueron nombrados por los comitйs ejecutivos regionales del partido. Las discusiones se restringнan a cuestiones juveniles. En la conferencia nacional se presentу una resoluciуn que decнa lo siguiente: “esta conferencia declara su solidaridad con todos los luchadores por la libertad vietnamitas menores de 25 aсos”. Naturalmente Ўno fue aprobada! El contacto entre los grupos de las Juventudes Socialistas se bloquearon y eliminaron las Federaciones de Бrea. Sin embargo, tenнamos la perspectiva de que las cosas cambiarнan y lo hicieron. En 1968 el Comitй Simpson recomendу reactivar ciertos derechos de las Juventudes Socialistas. Una aсo despuйs, con el comitй juvenil de la Ejecutiva Nacional presidido por la representante del ala de izquierdas Joan Lestor, a las Juventudes Socialistas se les permitiу publicar un periуdico, Left, tener sus propios comitйs regionales y nacionales y un puesto en la Ejecutiva Estatal. En las elecciones al comitй nacional los seguidores de Militant consiguieron la aplastante mayorнa. El presidente de las Juventudes Socialistas, Peter Doyle, que sigue activo con nosotros hoy en dнa, fue el primer miembro de Militant elegido para la Ejecutiva Estatal del Partido Laborista. El fin de semana del 19, 20 de abril de 1969 en un pub del sur de Londres se celebrу una conferencia de Militant a la que asistieron 41 delegados. Se discutieron las perspectivas para Gran Bretaсa y mundiales, y se aprobaron nuevos objetivos organizativos: 1) Nuevos locales y una imprenta en seis meses; 2) dos liberados mбs y un periуdico quincenal en seis meses. Esto significarнa doblar la plantilla de liberados, aunque todavнa era un aparato muy pobre. La conferencia terminу despuйs enviando saludos y un apoyo a los “marxistas revolucionarios de todo el mundo”. Todo este trabajo paciente comenzу a dar resultados. Lentamente pero seguro, las fuerzas de Militant fueron construyйndose. Con la mayorнa en la direcciуn de las Juventudes Socialistas (LPYS) en 1970, el camino estaba abierto para construir de una forma sistemбtica la organizaciуn juvenil. Esto coincidiу con la elecciуn del nuevo gobierno tory con Ted Heath a la cabeza, esto provocу una radicalizaciуn de masas dentro de la clase obrera no vista desde 1926. A pesar del programa de nuestra conferencia de 1969, los locales y la imprenta no se consiguieron hasta 1970-71. Sin embargo, se dio un inmenso paso adelante. En 1970 adquirimos un viejo edificio tambaleante en Bethnal Green, estaba destruido y se renovу con el trabajo voluntario procedente de todas las zonas del paнs. Los compaсeros tuvieron incluso que cavar nuevos cimientos. En 1971 compramos una vieja imprenta, una mбquina fotogrбfica y una mбquina para revelar planchas, que fueron instaladas en la parte trasera del edificio, desde ahн el Militant quincenal apareciу con la cabecera en rojo en septiembre de ese aсo. En aquella йpoca tenнamos 217 seguidores en todo el paнs. El progreso era rбpido y durante los cinco siguientes meses conseguimos lanzar el Militant semanal (con cuatro pбginas), coincidiendo con la huelga minera de 1972. En septiembre tenнamos ya un periуdico con ocho pбginas y nuestros seguidores ascendнan a 354. Orientamos las Juventudes Socialistas hacia las batallas industriales de masas que se estaban desarrollando en ese momento, comenzando con la ocupaciуn de los Astilleros de Upper Clyde. La transformaciуn de los sindicatos Como siempre ocurre en Gran Bretaсa, la transformaciуn del movimiento obrero empezу en los sindicatos. Debemos aсadir que muchos ultraizquierdistas negaron la posibilidad de un cambio en sindicatos como el TGWU o el Sindicato General de Caldereros y Trabajadores Municipales, e incluso apoyaban la divisiуn de los sindicatos para formar sindicatos de “izquierda”, como en el caso de los estibadores de Liverpool y Pilkington Glass. Pero siempre los acontecimientos demostraron que estaban equivocados. El giro a la izquierda en los sindicatos fue seguido de un giro a la izquierda en el Partido Laborista. Tony Benn, que durante el gobierno Wilson habнa estado en la derecha del partido, ahora se presentaba como el lнder de la izquierda. Esto no era casualidad sino que partнa de las presiones objetivas que estaba provocando el proceso. Podemos aсadir que nuestro compaсero en la CEN jugу un papel importante en el giro de la izquierda. Bajo nuestra influencia en 1973 la CNE del partido incluyу en el programa la nacionalizaciуn de los 25 principales monopolios. Por supuesto, es necesario entender las limitaciones de las resoluciones, pero ciertamente era un sнntoma tanto de un giro profundo a la izquierda como del crecimiento de nuestra influencia en el Partido Laborista. Los primeros signos de recuperaciуn se pudieron ver en la juventud. La organizaciуn juvenil del partido Laborista habнa estado mucho tiempo en reflujo. Ahora todo eso cambiу. Las Juventudes Socialistas y Militant comenzaron a crecer durante estos aсos. Este rбpido progreso no fue una casualidad, fue el resultado de aсos y dйcadas de trabajo paciente, un programa, perspectivas y mйtodos correctos. La asistencia a las conferencias de las Juventudes Socialistas, que a finales de los aсos sesenta era de unos 200, alcanzу la cifra de 1.000. Las reuniones de Militant tambiйn comenzaron a atraer a una audiencia importante. Siempre mantuvimos una lнnea firmemente internacionalista. Cuando el gobierno laborista ordenу el envнo de tropas a Irlanda del Norte en agosto de 1969, Militant -junto con el Partido Laborista de Derry- se opuso a esta medida, aunque en aquella йpoca prбcticamente toda la izquierda, incluido el grupo de Cliff (SWP) y el PC, apoyaban el envнo de tropas a Irlanda del Norte. En el congreso laborista de octubre, los compaсeros de Bristol SE y Brighton Kemptown, Ray Apps y Brian Meckingham, presentaron nuestra Resoluciуn de Urgencia nє 2 que decнa lo siguiente: “afirma su apoyo a aquellos sectores del movimiento obrero irlandйs, particularmente al Partido Laborista de Derry, que ha intentado unir a los trabajadores catуlicos y protestantes contra el enemigo comъn, la clase capitalista, ya sea orangista o verde, y pide a los sindicatos de Irlanda que contengan el terror sectario con la organizaciуn de comitйs de defensa conjuntos en los que participen tanto los trabajadores catуlicos como los protestantes”. Bajo nuestra direcciуn, las Juventudes Socialistas emprendieron la lucha contra el desempleo, el racismo y en favor de la solidaridad internacional. Se hicieron campaсas sobre Irlanda, Chile, Espaсa y otras cuestiones. La Campaсa en Defensa de las Juventudes Socialistas Espaсolas tuvo un gran йxito, despertando la solidaridad con el trabajo clandestino contra el general Franco. Alan Woods fue elegido para dirigir este trabajo que le llevу a Espaсa junto con su primera esposa Pam y sus dos pequeсas hijas a principios de 1976. La segunda huelga nacional minera a principios de 1974 consiguiу por primera vez derribar al gobierno. Nuestros compaсeros, utilizando especialmente la bandera de las Juventudes Socialistas, jugaron un papel importante en la elecciуn del nuevo gobierno laborista. En particular ayudamos a garantizar la elecciуn de Tony Benn en Bristol, cuando los militantes de las juventudes socialistas organizamos grandes caravanas que recorrнan el distrito electoral. Recuerdo que llevamos dos autobuses de mineros de Gales del Sur. Ese era el alcance de la influencia que habнamos conquistado. Contrarreformas Enfrentado a una revuelta de masas en el plano industrial, el gobierno tory de Edward Heath colapsу en 1974 y fue sustituido por un nuevo gobierno laborista. Bajo el impacto de la crisis mundial el gobierno Wilson girу de las reformas a las contrarreformas. Los dirigentes sindicales estaban de acuerdo en la polнtica salarial que estaba comenzando a socavar los niveles de vida. En 1977, con la primera huelga de bomberos, el embalse comenzу a rebasar. La oposiciуn a la contenciуn salarial saliу a la superficie dentro de los sindicatos y el Partido Laborista. Wilson estaba desmoralizado y dimitiу, entregando la direcciуn a Jim Callaghan. Millones de trabajadores mal pagados empezaron a afiliarse a los sindicatos y emprendieron una lucha feroz para conseguir aumentos salariales. ЎYa no podнan esperar mбs! De esta manera comenzу el Invierno del Descontento y el fallecimiento del gobierno Callaghan. En 1978 Terry Duffy, un compaсero del PLC Wavertree de Liverpool, consiguiу presentar una resoluciуn en el congreso del Partido Laborista que se oponнa a la contenciуn salarial del gobierno. Ese fue el final de la polнtica de ingresos. La crisis del gobierno Wilson/Callaghan de 1974-79 permitiу a Militant conectar, como nunca antes lo habнa hecho, con una amplia capa de trabajadores radicalizados. En 1975 estбbamos en situaciуn de conseguir un nuevo local industrial en Mentmore Terrace, en Hackney. En 1976 nuestros seguidores habнan alcanzado el nъmero de 1.000. La influencia de Militant continuaba en aumento. El tamaсo del periуdico pasу a un semanal de 16 pбginas. Pero llegados a este punto nuestros йxitos comenzaron a llamar la atenciуn. Las campanas de alarma comenzaron a sonar, no sуlo en los oнdos de la burocracia laborista, sino tambiйn en la clase dominante. Los estrategas del Capital estaban alarmados por el giro a la izquierda del Partido Laborista y nos veнan como el catalizador de este proceso. Por primera vez el trotskismo en Gran Bretaсa se habнa convertido en un factor serio en los cбlculos del estado. En 1976 comenzу una caza de brujas contra nosotros con una “fotografнa” en The Observer. Este periуdico utilizу material reunido por Reg Underhill, el organizador nacional del partido para demostrar una “conspiraciуn” e instigar una purga contra los marxistas. Un aсo despuйs, con el nombramiento de organizador nacional juvenil del presidente de las Juventudes Socialistas, Andy Bevan, en la prensa se armу un gran cisco relacionado con Militant. La no elecciуn del parlamentario laborista de Newham, Reg Prentice, que mбs tarde se uniу a los tories, aсadiу combustible a las llamas de la caza de brujas contra Militant. Sin embargo, la caza de brujas fracasу en sus objetivos. En realidad, fue contraproducente. Cuando mбs publicidad aparecнa en la prensa sobre Militant, mбs apoyo despertaba entre los jуvenes y los sindicalistas. En las elecciones generales de 1979 tenнamos al menos unos 1.500 seguidores activos en Gran Bretaсa y йramos muy conocidos en el movimiento obrero, donde nuestra periferia real era mucho mбs grande y crecнa con el tiempo. La clase dominante alarmada La derrota de Callaghan y la victoria de Margaret Thathcer creу una conmociуn en el movimiento. Eso empujу al Partido Laborista mбs a la izquierda. Bajo la direcciуn de Tony Benn y Eric Heffer, el reformismo de izquierdas se convirtiу en la tendencia dominante en el Partido Laborista. Incluso en el grupo parlamentario laborista el ala de derechas estaba en retroceso. Denis Healey, el candidato del ala de derechas, Ўsуlo consiguiу derrotar a Tony Benn por menos de un uno por ciento! En estas condiciones Militant creciу a pasos agigantados, superando la barrera de los 2.500. La clase dominante ahora estaba profundamente alarmada. No podнa tolerar un Partido Laborista controlado por la izquierda y menos aъn por los marxistas. Organizaron la escisiуn de un sector importante de los dirigentes del ala de derechas para formar el PSD (Partido Socialdemуcrata), un intento de asestar una puсalada trapera al partido. Pero esto les saliу mal. La escisiуn del PDS demostrу ser suficiente para mantener al laborismo fuera del gobierno, pero no impidiу el giro a la izquierda del partido. Deshacerse de los elementos mбs corruptos del partido sуlo sirviу para intensificar aъn mбs el giro a la izquierda. Todas las fuerzas del orden se unieron para aplastar a la izquierda, comenzando con la tendencia Militant. Reconocieron nuestro papel en el giro a la izquierda de los dirigentes reformistas y comenzaron su ofensiva contra la izquierda con un furioso ataque contra Militant. La prensa capitalista tambiйn fue presa de este frenesн: “ЎLos marxistas revolucionarios intentan tomar el control del Partido Laborista!” Un dнa sн y otro no lanzaban una catarata de mentiras contra el “cбncer de Militant”, exigiendo que fueran expulsados junto a los seguidores de la izquierda laborista dirigida por Tony Benn. Como suplemento contra la caza de brujas pъblica contra Militant, posteriormente se supo pъblicamente que el MI5 infiltrу a treinta agentes dentro de nuestras filas para combatir la “subversiуn marxista”. Aquн estaba la verdadera conspiraciуn contra el laborismo, no era una conspiraciуn de la izquierda o de Militant, sino del estado burguйs y sus criaturas dentro del Partido Laborista, conspirando para apoderarse de йl y convertirlo en una herramienta obediente de las grandes empresas. La contraofensiva capitalista dio en la columna vertebral del ala de derechas del Partido Laborista y los sindicatos. El Informe Underhill fue reiteradamente bloqueado por la mayorнa de izquierdas en la CEN desde que se planteу por primera vez en noviembre d 1975. Sin embargo, cuando Michael Foot se convirtiу en el dirigente del partido y la CEN girу a la derecha en 1981, todo el engranaje para la purga se puso en movimiento. Bajo la implacable presiуn de los medios de comunicaciуn burgueses, el ala de derechas exigiу acciуn en el Informe Underhill y la expulsiуn de Militant. A pesar de todas las resoluciones de protesta que llegaron a la CEN, la “izquierda blanda” capitulу y se acordу hacer una estrecha “investigaciуn” sobre la tendencia por 10 votos a 9. El informe Haywood-Hughes, como fue conocido, fue aprobado en 1982 por el congreso laborista y creу un registro de “grupos aceptables”, del que estaba especнficamente excluido Militant. La lucha contra la caza de brujas Siempre ha habido marxistas en el Partido Laborista, incluso desde su creaciуn. Por lo tanto, el intento de expulsar a los marxistas en realidad era un ataque contra la democracia interna del partido. La clase capitalista querнa reafirmar su control sobre el Partido Laborista atacando a la izquierda e instalando sus propios agentes de confianza en la direcciуn laborista. A lo que realmente ponнan objeciones era a que Militant tuviera tanto йxito y que hubiera derrotado consistentemente al ala de derechas. Por eso nos atacaron tan violentamente. El argumento de que estбbamos organizados era sуlo una cortina de humo, porque el ala de derechas siempre estuvo organizada como un partido dentro del partido. Eso era cierto en el caso del PSD antes de que se escindiera y traicionara al Partido Laborista, y sigue siendo cierto hoy en dнa con la camarilla blairista que ha secuestrado el Partido Laborista con el apoyo entusiasta de los mismos periуdicos capitalistas que atacaron tan violentamente a Militant. Naturalmente nosotros nos defendimos contra estos ataques. Para derrotar al ala de derechas, que tenнa detrбs no sуlo el poderoso aparato del Partido Laborista, sino tambiйn los vastos recursos del estado capitalista, Ўera absolutamente necesario organizarse! Organizamos una exitosa conferencia contra la caza de brujas en el movimiento laborista en el Centro de Conferencias de Wembley al que asistieron 2.000 delegados. En Manchester, Liverpool, Newcastle y Glasgow organizamos reuniones con mil o mбs personas. El apoyo a Militant se disparу, en 1982 tenнamos casi 3.500 seguidores. Nuestra lucha cada vez llamaba mбs la atenciуn dentro del Partido Laborista y nuestra defensa de una polнtica socialista en interйs de la clase obrera. A pesar de que la gran mayorнa de la base se oponнa a las expulsiones, la CEN consiguiу expulsar a los cinco miembros del comitй de redacciуn de Militant en febrero de 1983, en vнspera de las elecciones parciales de Bermondsey. Ellos creнan que cortando la cabeza destruirнan todo el cuerpo. Pero eso no era verdad. En aquella йpoca Militant tenнa miles de seguidores activos y decenas de miles de simpatizantes. Para expulsarnos del partido tendrнan que haber destruido de arriba a abajo las organizaciones del partido en todo el paнs e infligir un daсo terrible, desmoralizando a los activistas del partido y haciendo imposible una victoria laborista a largo plazo. Esto es lo que realmente ocurriу. La derrota de Michael Foot en las elecciones generales de 1983 y la elecciуn de Kinnock como lнder laborista marcaron el giro a la derecha de la direcciуn. La caza de brujas continuу con la direcciуn de Kinnock. El nuevo dirigente laborista estaba totalmente obsesionado con la lucha contra Militant, algo que realizaba con un celo fanбtico, incluso aunque eso causase un gran daсo al partido. Esta loco advenedizo seguнa servilmente el consejo de la prensa tory que constantemente le azuzaba. El resultado fue una desmoralizaciуn de la base y el laborismo fue incapaz de derrotar a los tories. A pesar de todo, las elecciones generales tuvieron como resultado la elecciуn de dos seguidores de Militant, Terry Fields y Dave Nellist, por primera vez Militant tenнa voz en el parlamento. Desgraciadamente, Pat Wall no consiguiу ganar las elecciones en Bradford North ya que el PSD dividiу el voto. Esto fue rectificado en las elecciones generales de 1987 cuando finalmente resultу elegido. Por primera vez en la historia habнa parlamentarios trotskistas en la Cбmara de los Comunes. Una vez mбs se confirmу que nuestra postura era la correcta. El Ayuntamiento de Liverpool El mismo aсo Militant saltу a las portadas nacionales por su papel en la direcciуn del Ayuntamiento de Liverpool. En mayo de 1983 varios seguidores de Militant fueron elegido concejales laboristas. En las victoriosas elecciones municipales el laborismo arrancу doce concejalнas a los liberales, una al PSD y su voto aumentу un 40 por ciento. El lнder liberal Sir Trevor Jones se lamentaba de la siguiente manera: “Estoy desencantado con la ciudad. Muchos miembros de Militant han resultado elegidos”. El йxito de Militant en Liverpool, como todas nuestras conquistas, no cayу de las nubes. Fue el resultado de dйcadas de trabajo paciente en el Partido Laborista, realizado por Jimmy Deane y la familia Deane, Tommy Birchall, Pat Wall y otros, sobre cuyos hombros descansaba aquella generaciуn. Lucharon contra la maquinaria Braddock que gobernaba Liverpool con mano de hierro, confiaban en que los acontecimientos transformarнan la situaciуn, como finalmente ocurriу. Walton CLP, en particular, fue durante dйcadas la roca firma de Militant. Incluso eligiу a Ted Grant como candidato parlamentario a mediados de los aсos cincuenta. Eric Heffer finalmente ganу el escaсo para el laborismo en 1964. Un seguidor de Militant, Derek Hatton, fue elegido vicepresidente del ayuntamiento. Con una mayorнa de tres y una situaciуn financiera calamitosa, el laborismo de Liverpool se enfrentу a una severa elecciуn: o hacнa recortes o luchaba. Aceptar el presupuesto tory-liberal significarнa abandonar su programa de crear 1.000 nuevos empleos, reducir los alquileres a 2 libras semanales, aumentar el salario mнnimo e introducir la jornada laboral de 35 horas para los trabajadores municipales. Por supuesto decidimos luchar. Se organizу una gran campaсa de mнtines, actos pъblicos, manifestaciones y huelgas, la campaсa consiguiу el apoyo para la postura defendida por el ayuntamiento y que no era otra que resistir y luchar contra las restricciones econуmicas de los tories. Finalmente el ayuntamiento ajustу el dйficit presupuestario y exigiу que el gobierno tory se hiciese cargo de la diferencia. A pesar de la ambivalencia y oposiciуn de la direcciуn laborista estatal, la clase obrera de Liverpool estaba decidida a luchar. Esto se reflejу en las elecciones municipales de mayo de 1984 cuando el laborismo consiguiу diecisiete concejales. Finalmente, el ayuntamiento dirigido por Militant consiguiу arrancar concesiones importantes a los tories que les permitieron llevar a cabo su programa. “Hoy en Liverpool se ha reivindicado la militancia municipal”, esto es lo que decнa The Times (11/7/1984), “... un polнtico provinciano de tercera fila, un autoproclamado revolucionario... El gobierno ha hecho un regalo a Derek Hatton... Hatton y sus colegas amenazaron por supuesto con la acciуn disruptiva. La recompensa es la abrogaciуn de los objetivos econуmicos que otras cuatrocientas autoridades locales han dicho que son inmutables... todo para sobornar a Militant”. Los compaсeros de Militant dirigieron la lucha para defender a los trabajadores de Liverpool durante los tres aсos siguientes, hasta que finalmente fueron destituidos por jueces no elegidos. Hasta ese momento ganaron todas las elecciones a las que se presentaron. En el congreso del Partido Laborista de 1985 Kinnock lanzу un ataque vitriуlico contra Militant y el Ayuntamiento de Liverpool, iniciando una purga contra todos los seguidores de Militant. En noviembre el Distrito de Liverpool del Partido Laborista fue suspendido. “Les quiero fuera del Partido Laborista”, gruсу Kinnock. Los compaсeros de Liverpool, con el apoyo de Militant en todo el paнs, dirigieron una tremenda lucha, pero al final no pudieron ganar al enfrentarse a la hostilidad combinada del gobierno Thatcher, la prensa tory, la burocracia sindical y, sobre todo, los dirigentes laboristas del ala de derechas y Kinnock que estaban decididos a derrotarles y lanzarles a los leones. Los autodenominados “de izquierdas” como el “rojo” Ken Livingstone y Blunkett tambiйn jugaron un papel pernicioso. A pesar de todos sus gestos y discursos demagуgicos, dejaron a Liverpool en la estacada, aislado y por lo tanto condenado a la derrota. Finalmente Kinnock los pasу por la navaja. Diecisйis compaсeros de Liverpool, incluido Hatton, fueron acusados en marzo de 1986 de “estar comprometidos con una acciуn perjudicial para el partido” y fueron expulsados del Partido Laborista ante un tribunal irregular. A pesar de esto, no nos dimos por vencidos. Contбbamos con unas enormes simpatнas y apoyo en la base laborista. Al mismo tiempo que Kinnock expulsaba a los compaсeros de Liverpool, organizamos un rally para celebrar nuestro 21є aniversario en el Royal Albert Hall al que asistieron 5.000 personas, consiguiendo 27.000 libras para el fondo de lucha de Militant. Йxitos en los sindicatos y la juventud La primera vez que me encontrй con Ted Grant fue en julio de 1966, en la conferencia de verano de las Juventudes Socialistas en Swansea, y poco despuйs me unн a Militant a la edad de catorce aсos. A principios de los aсos setenta fui elegido para el Comitй Nacional de las Juventudes Socialistas y despuйs entrй en la direcciуn de Militant. Trabajй en Gales occidental como liberado hasta finales de 1982 cuando empecй a trabajar en el centro nacional. A finales de 1983 me convertн en el organizador nacional de Militant y fui el responsable -como responsable del departamento de organizaciуn- de coordinar nuestra respuesta a la caza de brujas y la construcciуn de Militant en diferentes terrenos. Para entonces contбbamos con unos 200 trabajadores liberados en el centro y en las distintas zonas. Era una organizaciуn muy grande que aumentaba cada vez mбs. Lejos de declinar, Militant avanzу mucho en aquella йpoca. Fuimos capaces de comprar una gran fбbrica en Hepscott Road, en el East End londinense, donde trabajaban al menos cien personas. Durante una parte de la lucha en Liverpool (durante un aсo), Gran Bretaсa estuvo sacudida por las huelgas mineras. Militant pudo enviar a varios compaсeros a los pozos mineros para ayudar en la huelga. Como resultado de este trabajo nuestra autoridad aumentу enormemente entre los huelguistas y unos 500 mineros se unieron a Militant, aunque inevitablemente con la derrota y los cierres muchos se quedaron por el camino. Sabнamos, dada nuestra importancia, que йramos estrechamente vigilados por los servicios secretos e hicimos planes para el caso en que la sede estatal sufriera una redada, la imprenta clausurada y los compaсeros detenidos. Nuestro trabajo en el frente industrial crecнa en paralelo con los йxitos en el terreno juvenil. Ocho o nueve compaсeros trabajaban en el departamento industrial coordinando nuestra intervenciуn en diferentes sindicatos. Tenнamos literalmente cien delegados sindicales en distintas industrias, aunque nuestra zona mбs fuerte de apoyo era el sindicato de funcionarios, el CPSA. Para extender nuestra influencia promovimos el Broad Left Organizing Committee (BLOC) y a principios de 1984 nos convertimos en la fuerza de izquierdas mбs grande de los sindicatos. En esta йpoca organizamos una exitosa conferencia sindical nacional a la que asistieron unos 2.500 representantes de centros de trabajo procedentes de docenas de distintos sindicatos. Este perнodo tambiйn coincidiу con la exitosa construcciуn de las Juventudes Socialistas, que tambiйn acaparу nuestras energнas junto con la huelga minera y la lucha de Liverpool. En 1985 el nъmero de grupos de las Juventudes Socialistas habнa subido hasta los 573, entre 10.000 y 15.000 militantes, el nъmero mбs grande desde su fundaciуn en 1960. La primera persona negra que se sentу en la Ejecutiva Estatal del partido fue Linda Douglas, de las Juventudes Socialistas. A pesar de las quejas de nuestros oponentes acusбndonos de no tratar seriamente la cuestiуn de la mujer, simplemente porque rechazбbamos el feminismo pequeсo burguйs, la mayorнa de los miembros del comitй estatal de las Juventudes Socialistas eran mujeres. Con una direcciуn marxista el trabajo juvenil estaba consiguiendo un йxito asombroso. Esa fue la razуn por la que los dirigentes laboristas de derechas, encabezados por Kinnock, decidieron destruir a toda costa la organizaciуn juvenil. Tom Sawyer (ahora Lord Sawyer), representante del Comitй Juvenil en la Ejecutiva Estatal presentу una propuesta para reducir la edad de militancia de los 26 a los 21 aсos de edad, con esa medida la militancia inmediatamente se redujo un tercio e impedнa que muchos jуvenes sindicalistas pudieran tener una influencia efectiva en la organizaciуn juvenil. Clausuraron el periуdico juvenil y el congreso de la organizaciуn juvenil (a la que asistнan regularmente 2.000 jуvenes) quedу reducido a una conferencia con un sistema electoral amaсado. Supuso retroceder al perнodo de 1965-69. Militant reaccionу con flexibilidad y creу la Campaсa por los Derechos de los Jуvenes Sindicalistas como una forma de burlar las medidas de la burocracia. Por ejemplo, en abril de 1985, con esta campaсa conseguimos hacer una huelga de estudiantes en la que participaron 300.000 jуvenes. Como resultado de la caza de brujas contra Militant, la cobertura en la televisiуn y periуdicos llegу a un punto de saturaciуn. Cada noche tenнa que hacer fotocopias con todas las noticias que aparecнan que se apilaban en cajas. Para capitalizar todo esto organizamos reuniones en todo el paнs contra los ataques, consiguiendo muchos nuevos seguidores en este proceso. En 1987 la lista de seguidores de Militant superaba los 8.000. їEstaban exageradas estas listas? Todo lo que puedo decir es que en ese aсo mбs de 7.000 personas asistieron a nuestro mitin en el Alexandra Palace de Londres, con una retransmisiуn en directo para poder escuchar al nieto de Trotsky, Esteban Volkov, desde Mйxico. Este fue el ъltimo mitin estatal antes de la escisiуn que destruyу Militant. A pesar de la caza de brujas, en la que expulsaron a unas 220 personas del partido y una capa fue suspendida de militancia, las filas de Militant permanecieron prбcticamente intactas y enraizadas en el Partido Laborista. Por supuesto que esperбbamos la caza de brujas їpodrнa ser de otra manera? La cuestiуn era no perder la cabeza. Desgraciadamente, hubo un sector de la direcciуn que si lo hizo. El Poll Tax La victoria de los tories en 1987 trajo nuevos desafнos. Thatcher habнa prometido introducir un impuesto comunitario o Poll tax, que fue universalmente conocido y odiado. El plan era introducir el primer aсo el Poll Tax en Escocia, despuйs seguirнan Inglaterra y Gales. En el momento que pagasen los escoceses tambiйn lo harнan los demбs. En una seria de reuniones estatales celebradas poco despuйs de las elecciones, Ted Grant esbozу las perspectivas a las que se enfrentarнa Militant y por primera vez planteу la idea de una campaсa de masas para no pagar “como en Glasgow en la huelga de alquileres de 1915” y pronosticу revueltas sociales. Desde ese momento Militant iniciу los preparativos para desafiar al gobierno tory. Cuando la poblaciуn se enterу de lo que tendrнan que pagar se empezу a acumular furia en todas las zonas de Escocia. Comenzamos un trabajo de masas para organizar reuniones y despuйs creamos Comitйs Anti-Poll Tax formados por representantes locales. En un aсo un millуn de personas en Escocia se negaron a pagar el impuesto. Tommy Sheridan, que fue nuestro candidato para encabezar la campaсa, se convirtiу en el presidente de la Federaciуn Anti-Poll Tax Escocesa. Mientras tanto, los dirigentes laboristas se daban prisa para desmarcarse de la situaciуn. “La campaсa de masas de no pagar esta siendo dirigida por seguidores de la tendencia Militant en gran medida debido al vacнo polнtico dejado por la direcciуn del partido”, esto es lo que aparecнa en Scotland on Sunday. “El sustancial apoyo a las peticiones de no pagar se sabe que es mбs que irritante para los dirigentes del laborismo”. (2/7/1989). A mi me pusieron a cargo, como responsable del departamento de organizaciуn de Militant HQ, de coordinar la campaсa en todo el paнs. Militant publicу dos documentos sobre el Poll Tax escritos por mн y de los que se vendieron miles de ejemplares. El primero analizaba las lecciones de la campaсa en Escocia y el segundo, publicado mбs tarde, trataba la lucha que se estaba desarrollando en Inglaterra y Gales. El dнa de la aplicaciуn del Poll Tax en Inglaterra y Gales, la Federaciуn Anti-Poll Tax de toda Gran Bretaсa dirigida por Militant, organizу una manifestaciуn de 250.000 personas en Londres y otra de 50.000 en Glasgow. Como era habitual, Kinnock repudiу a 31 parlamentarios laboristas que se negaron a pagar el Poll Tax. A finales de 1990 unos 18 millones de personas se negaron a pagar el impuesto y Thatcher, desacreditada, tuvo que dimitir y el impuesto desapareciу. Los problemas internos A pesar de estos enormes йxitos se empezaban a desarrollar serios problemas dentro de Militant. Nuestro trabajo de masas en el Poll Tax supuso una colosal presiуn sobre los compaсeros, especialmente en las provincias, y la carga, que iba en aumento, caнa cada vez sobre menos hombros. Empezбbamos a ser vнctimas de las limitaciones de la polнtica de “un ъnico tema” y el trabajo cada vez estaba mбs desequilibrado. Esto tuvo consecuencias muy negativas. En aquel momento habнa muchas frustraciones. Por ejemplo, en una reuniуn estatal de representantes regionales celebradas en septiembre de 1990 se encendieron las luces de alarma porque Militant estaba atascado en la lucha del Poll Tax y no habнa tiempo para nada mбs. Se dijo que nuestros liberados se habнan convertido en liberados anti-Poll Tax y que nuestros compaсeros estaban sustituyendo a la clase obrera. El departamento de organizaciуn cada vez era mбs un departamento anti-Poll Tax y estaba sobre estirado y en peligro de destrozar Militant. En realidad nos habнamos encajonado. Las presiones venнan de todas partes. Militant parecнa estar continuamente en pie de guerra, saltando de una acciуn a otra, de un tribunal a otro, de una confrontaciуn con la policнa a otra. El problema es que nuestros йxitos en la campaсa del Poll Tax a algunos compaсeros se les subieron a la cabeza. Por utilizar una frase de Stalin, estaban “mareados por el йxito”. Esto fue especialmente el caso en Escocia y Liverpool, dos zonas que estaban directamente bajo el control de Peter Taaffe. Habнa un sentimiento de frustraciуn e impaciencia. En el fondo era un reflejo de un bajo nivel polнtico, de una ausencia de perspectivas y una falta de sentido de la proporciуn. Lo que hacнa falta era explicar a los compaсeros las limitaciones de la campaсa del Poll Tax y la necesidad de elaborar una perspectiva de cуmo desarrollar Militant, no sуlo hoy, sino tambiйn maсana y pasado maсana. Desgraciadamente, no se hizo ningъn intento de formar a los compaсeros en este espнritu. En su lugar, el ambiente de impaciencia se alimentaba sistemбticamente y se reforzaba desde el centro estatal. A los jуvenes e inexpertos liberados se les alentaba para que presionaran a los compaсeros para conseguir resultados inmediatos. Como resultado de esto muchos compaсeros veteranos se quemaron y abandonaron. Esto a su vez llevу a la diluciуn polнtica de Militant y a un nuevo declive del nivel polнtico. El capital polнtico de Militant fue desperdiciado por la bъsqueda de logros ilusorios a corto plazo. Si los liberados no podнan cumplir los ambiciosos objetivos exigidos por el centro, se inventaban resultados falsos que eran aprobados por el centro. Cada vez era mayor el abismo entre la teorнa y la prбctica. Estбbamos corriendo demasiado rбpido para poder parar. Tambiйn cada vez habнa mбs sustitucionismo, los liberados sustituнan a los compaсeros de la base, que a su vez sustituнan a la clase. Una cosa llevу a otra, provocando una espiral descendente. Pero el grupo dirigente no prestaba atenciуn esto. El grupo que estaba alrededor de Peter Taaffe habнa perdido todo el sentido de la proporciуn. Taaffe en aquella йpoca estaba obsesionado con su propia importancia. ЎIncluso en privado revelу que el destino de la revoluciуn britбnica descansaba sуlo sobre sus hombros! La arrogancia del cнrculo dirigente se transmitнa a la base a travйs de los liberados, que carecнan de la formaciуn polнtica necesaria que sн tenнa la vieja capa. Esta se alejу cada vez mбs de otros sectores de la izquierda y de los trabajadores laboristas normales. Pero esto no preocupaba al grupo de Peter Taaffe. Imaginaban en serio que podrнan encontrar alguna forma de bordear al Partido Laborista. Que todo lo podrнan hacer por sн mismos. Habнa un gran problema para Taaffe: la colosal autoridad moral y polнtica de Ted Grant. Йste fue el cemento que habнa mantenido unido a Militant en las circunstancias mбs adversas. Era Ted quien elaboraba las perspectivas y nunca tolerarнa aventuras, acrobacias o el ultraizquierdismo. Polнticamente hablando, Taaffe no llegaba a la suela de los pies de Ted y йl lo sabнa. Siembre estuvo ensombrecido por la autoridad polнtica de Ted y esto continuamente le dolнa. Peter sin duda era un hombre capacitado, pero sus habilidades eran meramente organizativas y de carбcter agitativo. Nunca fue un teуrico. Pero era muy ambicioso y se creнa un “genio” que no estaba adecuadamente reconocido. Incapaz de superar a Ted en un debate polнtico abierto, maniobrу para aislarle dentro de la direcciуn. En esta tarea contу con la animaciуn del grupo de los “sн seсor” que se habнan reunido a su alrededor. Los ъltimos debнan su ascenso a йl y constantemente azuzбndole para marginar a Ted. Militant, que en el pasado se habнa sentido orgullosa de su fuerte base polнtica, ahora estaba atrapada en una espiral de activismo constante. No habнa tiempo para respirar y menos aъn para formar a los compaсeros con los fundamentos del marxismo. Estбbamos construidos sobre unas bases insanas. Todo el edificio estaba descompensado en su parte superior. Esto tuvo consecuencias muy serias. Ted y Alan Woods intentaron abordar el problema del bajo nivel polнtico y la ausencia de cuadros. Ted continuaba advirtiendo de la ausencia de formaciуn polнtica de los compaсeros mбs nuevos, pero no se le hizo caso. La realidad era que el grupo de Peter Taaffe no estaba interesado en la teorнa, en el mejor de los casos la consideraban un estorbo innecesario, como en el mejor de los cuentos de navidad. Trataron a Ted con un absoluto desprecio, aunque no se atrevieron a atacarle en pъblico. El otro problema que tenнan era Alan Woods que apoyaba firmemente a Ted y que contaba con todo su apoyo, y especialmente con apoyo internacional. Inmediatamente despuйs de su regreso de Espaсa, Alan recuperу la moribunda revista teуrica Militant International Review (MIR). Esta era muy popular entre la base y los liberados que sentнan la necesidad acuciante de la teorнa. Pero la revista no contaba con el apoyo de la direcciуn que la consideraban un derroche de recursos. En ningъn momento se discutiу el MIR en el comitй dirigente. Finalmente Taaffe consiguiу quitar a Alan de la revista alegando que estaba “demasiado ocupado” con el trabajo internacional. Esto no tenнa sentido. A pesar de los muchos compromisos internacionales de Alan, estaba dirigiendo la revista muy bien. Empezу a salir regularmente cuando antes no lo hacнa y era muy popular entre los compaсeros. Pero Taaffe no podнa tolerar esto. Querнa que cada uno de los aspectos del trabajo estuviera bajo el control de personas de su confianza, independientemente de sus capacidades personales o polнticas, o su ausencia de ellas. El “giro escocйs” La impaciencia en la polнtica revolucionaria juega un papel pernicioso. Algunas personas, especialmente en Liverpool y Glasgow, buscaban atajos hacia el йxito. En abril de 1991 convencieron a Taaffe para lanzar el “nuevo giro” en Escocia, supuestamente para combatir el nacionalismo escocйs y recoger los frutos de la campaсa contra el Poll tax. La direcciуn lo vendiу como un “rodeo temporal”, nada fuera de lo normal. Por supuesto que no tenнa nada que ver con eso, como los acontecimientos posteriores demostraron. Las tensiones dentro de la direcciуn durante todo un perнodo largo se fueron acumulando. De repente estallaron a principios de 1991 por un incidente secundario. Se produjo una violenta discusiуn sobre los intentos de Taaffe de promover a sus seguidores de una forma descarada. Ted Grant y Alan Woods le acusaron de organizar una camarilla, algo que era verdad y evidente para cualquiera que estuviera trabajando en el local estatal. Esto provocу un serio deterioro de las relaciones dentro de la direcciуn. Pronto fue evidente que el grupo de Taaffe lleva mucho tiempo preparando esto. Inmediatamente movilizaron todo el aparato de liberados para aplastar a la “oposiciуn desleal”. Instituyeron una especie de juramento de lealtad para aislar a los crнticos, que tuvieron que soportar una presiуn extrema. Organizaron reuniones, no por el bien del debate, sino para denunciar a Ted y Alan. Nadie hablaba al puсado de seguidores de la oposiciуn que habнa en el centro, ni siquiera les daban los buenos dнas, se introdujeron todo tipo de pequeсas medidas, incluso hasta el punto de registrar las bolsas de las personas que abandonaban el edificio. Cuando vi lo que estaba ocurriendo me quedй conmocionado. Estos mйtodos no tienen nada que ver con las limpias tradiciones democrбticas de Militant, de las que todos estбbamos orgullosos. A mi me sometieron a todo tipo de presiones que fracasaron. Taaffe incluso sugiriу que me tomara unas “largas vacaciones”. Pero era realmente imposible aprobar lo que se estaba haciendo en nombre de Militant. Habнa que presentar resistencia, aunque estuviйramos en minorнa, y por supuesto lo hicimos. La aventura de Walton Poco despuйs los acontecimientos emprendieron un nuevo giro. Con la muerte de Eric Heffer, un seguidor de Militant, se manipulу a Leslie Mahmood para que entrara en la contienda. El grupo de Taaffe sugiriу presentar en Walton un candidato independiente. En una reuniуn estatal celebrada en Liverpool, con Alan fuera, sуlo Ted y yo hablamos, y votamos en contra de esa decisiуn. Taaffe y sus seguidores presentaron el “giro de Walton” como un atajo. Ted lo describiу como un “atajo sobre un acantalido”. Mбs tarde los acontecimientos demostraron que tenнa razуn. En aquella йpoca habнa muchas dudas, especialmente entre los compaсeros mбs experimentados. Pero no habнa vuelta atrбs. El grupo dirigente se habнa embarcado en una aventura ultraizquierdista que tenнa una lуgica propia. Irresponsablemente decidieron sacrificar a nuestros parlamentarios y deliberadamente provocaron su expulsiуn. Durante la campaсa de Walton, cuando Dave Nellist preguntу si debнa apoyar al candidato laborista oficial en Walton, como todos los parlamentarios laboristas tienen que hacer o si no se enfrentan a la expulsiуn, le dijo a Taaffe: “Ўbajo ninguna circunstancia!” Estas pocas palabras del secretario general sellaron su destino. El grupo dirigente en Hepscott Road iniciу una campaсa que despertу falsas esperanzas en nuestras perspectivas de йxito. Se enviaron compaсeros a Walton procedentes de otras zonas de Gran Bretaсa e incluso del extranjero. Pero a pesar de todos los alardeos salvajes e informes exagerados, Leslie Mahmood quedу la tercera con sуlo 2.613 votos, frente a los 21.317 que consiguieron los laboristas. El episodio de Walton fue una completa farsa. Pero esto no podнa admitirse porque la direcciуn tenнa que ser infalible. Por lo tanto, en la primera pбgina de Militant aparecнa un rotulo catalogando este desastroso resultado como “Ў2.613 votos por el socialismo!” Por supuesto todos pueden cometer un error. Ese no es el problema en la medida que se reconozca honestamente el error, para no repetirlo y aprender de las lecciones. Ese siempre fue el mйtodo de Lenin y Trotsky, fue el que Ted siempre nos enseсу. Para una direcciуn marxista seria admitir un error es sуlo parte del proceso de aprendizaje. Pero para una direcciуn que carece de la autoridad moral y polнtica necesaria, no puede admitir los errores. En este tipo de organizaciones los dirigentes nunca pueden admitir los errores porque para ellos eso significarнa socavar su prestigio. Consecuentemente, repiten el mismo error una y otra vez. Despuйs deja de ser un error para convertirse en una tendencia. La derrota en Walton provocу consternaciуn en las filas por que se les habнa hecho creer que podrнamos ganar el escaсo. En un intento desesperado de elevar la moral de la base, la direcciуn declarу que lo blanco era negro y que la derrota era una victoria. De una manera impбvida anunciaron: “ЎEste йxito hay que repetirlo en otras zonas del paнs!” El episodio de Walton fue un mal error, pero no necesariamente una catбstrofe. Se podrнa haber corregido. Pero Taaffe y su grupo no podнan hacer esto. La consideraciуn predominante en toda esto fue el prestigio de la direcciуn. Todo lo demбs estaba subordinado. Negбndose a admitir un error, convirtieron la derrota en una derrota vergonzosa que acabу en la destrucciуn de Militant y el trabajo de cuatro dйcadas. El efecto inmediato de la aventura en Walton fue proporcionar una municiуn impagable al ala de derechas laborista, que naturalmente intensificу la caza de brujas. Las principales vнctimas fueron los dos parlamentarios, Dave Nellist y Terry Fields (desgraciadamente para entonces Pat Wall habнa muerto). Aplicando su polнtica irresponsable, la direcciуn habнa puesto en bandeja deliberadamente las cabezas de estos dos compaсeros y el ala de derechas no tuvo ningъn principio a la hora de asegurar uno de sus principios objetivos: Como escribiу George Drower: “Tomando como base las fotografнas, y otras pruebas verificables de militantes laboristas haciendo campaсa por Mahmood en las elecciones, el Comitй de Organizaciуn de la CEN ordenу la suspensiуn de militancia de 147 sospechosos de pertenecer a Militant, el mayor ataque lanzado nunca contra la organizaciуn... Se han iniciado los trбmites para expulsar a los parlamentarios laboristas que supuestamente apoyan a Militant, Dave Nellist y Terry Fields”. Nos costу dйcadas conquistar esas posiciones y sуlo unos pocos meses en echarlas por la borda. El ъnico motivo de esto fue el mantenimiento del prestigio. Cerraron los ojos a todas las consecuencias que acarrearнan sus acciones. Todo lunбtico cree que su movimiento es cien por cien correcto y cualquier crнtica es considerada como una pequeсa traiciуn. En la direcciуn Ted, Alan y yo nos opusimos al “nuevo giro” ultraizquierdista, que rбpidamente emprendiу el mismo camino que tomaron los healystas treinta cien aсos antes y contra el que siempre luchу Militant. El supuesto debate sobre el “giro” fue una farsa que no tenнa nada en comъn con nuestras tradiciones democrбticas. La oposiciуn sufriу una violenta campaсa de distorsiуn, mentiras y calumnias, orquestada por Hepscott Road. Decнan que estбbamos a favor de que nuestros parlamentarios pagasen el Poll Tax, que estбbamos en contra de la lucha y que sуlo querнamos “esperar pasivamente a los acontecimientos”, que querнamos una vida tranquila en las reuniones del Partido Laborista, etc., Ni una sola palabra de estas era verdad. Pero la base no estaba en situaciуn de conocer los hechos. El grupo dirigente controlaba el aparato de liberados y lo utilizу sin ningъn tipo de escrъpulo para socavar nuestra posiciуn. La razуn es que eran totalmente incapaces de respondernos polнticamente. Nos amenazaron, no como a compaсeros equivocados a los que hay que convencer con argumentos (como siempre ha sido nuestra forma de tratar con los oposicionistas en el pasado), sino como enemigos. En una atmуsfera de histeria nos despidieron de nue |